… y este hospital está dejado de la mano de Dios, de Santa Tirita y San Betadine, ¡¡Amén….!! y de la Sra. Consejera…. , otra vez ¡¡Amen!!, con genuflexión incluida no nos tachen de irreverentes, y, todo esto viene a cuento porque ya hace días que le están dando vueltas a la jubilación del Cardiólogo [...]